
Parque de los Príncipes de París, 26 de abril de 1937, el primer partido del Euzkadi.
Joseba Gotzon comienza una gira para dar a conocer esta historia con exposiciones, conciertos y conferencias
El artista polifacético Joseba Gotzon comenzará próximamente una gira para dar a conocer la historia de la Selección Euzkadi de Fútbol de la guerra civil a través de exposiciones, conferencias y conciertos.
La gira arrancará en la ULE Universidad de León el próximo 9 de octubre y continuará durante todo el año 2027. El calendario confirmado hasta el momento contempla Ponferrada (del 15 de diciembre al 31 de enero), Ferrol (del 2 al 21 de febrero) y Miranda de Ebro (del 28 de marzo al 18 de abril), Santiago de Chile y Valparaíso (del 13 al 31 de mayo). Están confirmadas a falta de fecha, entre otras localidades, Pontevedra, La Coruña, Avilés, Mérida, Salamanca o Zamora. La gira también visitará Argentina y México (octubre).
El equipo Euzkadi fue creado por el lehendakari Agirre en plena guerra civil española a instancia del periodista deportivo bilbaíno, Melchor Alegría.
El Euzkadi arrancó su gira internacional el 26 de abril de 1937 en el Parque de los Príncipes de Paris, justamente, el mismo día del bombardeo de Gernika. Su misión principal fue la humanitaria y propagandística para dar a conocer la situación que se vivía en el País Vasco.
Todas las recaudaciones de las taquillas que generaron en los campos de fútbol, lo que percibían de sus contratos y las diversas donaciones entregadas por los comités antifascistas europeos eran enviadas a la Asistencia Social del Gobierno Vasco en París. Pedro Basaldua, secretario del presidente Agirre, en la entrevista realizada en el Mundo Deportivo del 14 de enero de 1938, declaró: “el Gobierno de Euzkadi en comunicación directa con la expedición por medio de nuestra delegación en París y de la Embajada de España en México. A través de ellas recibimos lo que los vascos ganan en sus encuentros. Con ello exclusivamente pudo montarse, ya cuando estaban en Rusia, un magnífico hospital en La Roseraie (Francia). Con lo que ganan se mantiene el presupuesto crecido de esta institución benéfica que ha hecho grandes servicios. En ellas se operaron a nuestros heridos evacuados del Norte, y muchos consiguieron salvar la vida gracias al hospital que los jugadores vascos sostienen”.

Además de esta inmensa labor humanitaria realizaron también una gran tarea propagandística cuyo responsable era Manu de la Sota, a veces desempeñadas por el capitán del equipo Luis Regueiro. A través de las entrevistas que ofrecían en radios y en periódicos daban a conocer la situación que se vivía en el País Vasco y en los campos de fútbol leían diversos manifiestos agradeciendo la solidaridad.
Los delegados del equipo eran, además de Manu de la Sota, Ricardo de Irezabal (ambos expresidentes del Athletic Club de Bilbao) y Melchor Alegría. Como entrenador viajó Pedro Vallana y el masajista fue Periko Biritxinaga.
Muchos de aquellos jugadores jugaron con la selección española en el Mundial de Italia de 1934 plagada de jugadores vascos, como Blasco, Luis Regueiro, Zilaurren, Gorostiza o Iraragorri el autor del primer gol en unos mundiales con el equipo español. A pesar de ser favoritos les eliminó la Italia de Mussolini.
La fama de la que precedían facilitó mucho la gira por Europa. Fueron un reclamo para llenar los campos de fútbol y un reto deportivo para el gobierno soviético. Marcaron un antes y un después en el fútbol de la antigua URSS.

Tras la gira europea, se sumó a la expedición Tomás de Agirre además de Joaquín de Rezola, José Manuel Urkiola y Jesús Agirrezabala “Txirri II”, ya que en la residencia de Barbizon en París, antes de embarcarse a México abandonaron el equipo, por diferentes razones, Etxebarria, Gorostiza y Biritxinaga.
Jugaron en México y en Cuba en dos etapas. Tras la prohibición de la FIFA de jugar con los mejores equipos de Argentina, pudieron enfrentarse al Wanderers Valparaíso. La segunda etapa en Cuba sirvió para recuperar tanto el estado anímico como físico. Por una parte, les dolió que Areso, Txirri II y principalmente Vallana abandonaran el equipo en Buenos Aires; y por otra, llegaron a La Habana con la grave enfermedad pulmonar de Rafael Eguskiza que ya no pudo jugar al fútbol.
Su inclusión en el campeonato de la Liga Mayor D. F. bajo el nombre de Club Deportivo Euzkadi fue la salvación del equipo para que los estamentos internacionales dejaran de perseguirlo. Ya era un grupo mermado deportivamente, con lesiones y enfermedades que necesitó de refuerzos continuos.
Aquel “equipo de hermanos” como lo denominó el periodista deportivo mexicano Enrique Ballesteros en su documental o “Los gudaris del balón” título del libro escrito por Joseba Gotzon, se disolvió en agosto de 1939 y la gran mayoría de jugadores se exiliaron en México. A pesar de que fueron catalogados como “gudaris” jamás el Gobierno Vasco les reconoció como tal.
Joseba Gotzon es un referente imprescindible de la historia de la selección vasca de fútbol. Ha publicado diversos libros como la “Historia de la Selección de Euskadi de Fútbol. 1915-1998”, el estudio “100 años. Selección Vasca. 1915-2015” con 4 tomos editado en un libro-pendrive y “Los gudaris del balón”, Txalaparta. 2022.
Ha realizado exposiciones, conferencias y conciertos sobre esta temática en Georgia, Argentina, Chile, Uruguay, Italia, Brasil, Paraguay, México, Portugal, Venezuela o Cuba.
